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Vistas de cerca, todas las familias son disfuncionales. La de Julián Tagle, plasmada en la película Machado, se resumió así: “Julián filma a su familia materna, actores de cine y televisión en los años 90, mientras intenta entender qué le ocurrió a su madre, internada en instituciones psiquiátricas desde hace más de 25 años”. Es la sinopsis que propuso el último Bafici, donde muchos sub 40 asistieron al estreno de esta película documental, que puede verse en Malba los viernes a las 21.30, y generaron el boca a boca. Al cierre, el film se llenó de premios: mejor largometraje de la Competencia Oficial Argentina, Premio del Público y Mejor Montaje.
Julián es Julián Tagle Machado: nieto del actor Rodolfo Machado, hijo de Martha, que lleva una vida internada en instituciones psiquiátricas. Sobrino de Juan y Pato. Todos actores. La abuela del clan, Martha, grabó en casettes de VHS los fragmentos de las telenovelas en las que aparecían, compartiendo escenas con colegas como Andrea del Boca o Gustavo Bermúdez: Celeste, Ricos y famosos, Alta comedia, Rosa de lejos, El sueño de los héroes, Soledad es tu nombre, entre muchas otras.
Los Machado se mudaron 39 veces en 40 años. Estaban siempre listos para huir de la casa, que el padre no podía pagar. Era un actor conocido en la época de oro de la televisión, pero se lo gastaba todo en el bingo. Las consecuencias psíquicas de esa vida, en sus hijos, parecen exponerse como una herida abierta, aunque la película está lejos de buscar y señalar culpas.
La película es amorosa con ellos, conmigo y con la intimidad familiar. Están felices, contentos y agradecidos, vienen a todas las funciones, les encanta hablar con la gente.
El proyecto, que arrancó de alguna manera hace ya veinte años, empieza con una imagen de esas cajas de VHS. Rescatadas de entre las ruinas, los escombros de una memorabilia familiar. “Empecé a filmar hace como veinte años”, dice a Julián Tagle a TN. “No tenia en la cabeza una película, pero me parecía que tenía sentido guardar cosas, como la voz de mi vieja en el contestador. Empecé la cursada en Enerc en 2018, y allí presenté un corto sobre uno de mis tíos. Ahí se empezó a armar la idea”.
Los Machado es una película de montaje. De las que va encontrándose -su forma, su estructura-, en la edición. El proceso invirtió diez años de trabajo y cinco montajistas de primera línea, muchos de ellos también directores de cine, como Hernán Rosselli o Martín Farina. “En ningún momento tuve una idea concreta de la estructura que quería ni de la historia que quería contar”, dice Julián. “Era ir trabajando el material, verlo muchas veces, ir probando diferentes órdenes. El corte solo empezó a tomar decisiones. Aprendí por el camino que el caos era bueno para la película, que no importaba tanto qué pasa antes o después“.
“La gente de más de 40 tiene una conexión muy fuerte con las telenovelas: es el sonido de la casa de su infancia. Cuando la tele estaba prendida todo el tiempo, para la mayoría de las personas en ese momento”.
Se puede pensar que el trabajo con otros le permitió al director tomar una distancia emocional necesaria para un material que, en buena medida, es el de su propia vida. Sin embargo, más que doloroso o difícil de encarar, dice que filmarlos y hacer esta película con ellos fue un proceso sobre todo “divertido”.
“Termina siendo una película que cuenta una historia trágica, pero con humor. Con una distancia necesaria. El punto de vista tiene la distancia emocional necesaria para que la película sea disfrutable. Va de lo dramático a lo gracioso, del drama a la comedia casi sin escalas, de la misma manera en la que lo hacen ellos. El corte final tiene algo parecido a la esencia de los Machado”, dice el director.
Los Machado se inscribe en lo que ya puede considerarse un género cinematográfico, muy transitado por los realizadores argentinos: el de la investigación documental sobre la propia familia. Pero también, entre los que miran de frente a la temática de la salud mental. “El espectador se identifica porque todos tenemos familias disfuncionales”, dice Tagle. “Hay situaciones más graves que otras, problemas que ocupan más tiempo que otros, pero siempre puntos comunes”. A la hora de las referencias, precisamente, menciona primero a la estupenda El silencio es un cuerpo que cae, de Agustina Comedi, “una película precisa y brillante”. También a Papirosen, de Gastón Solnicki, o la terrible Capturing the Friedmans, de Andrew Jarecki. Además, menciona los documentales de Eduardo Coutinho y su forma de entrevistar, respetando los tiempos de la conversación.
-Muchos jóvenes se emocionaron con la película. Un público que jamás vio las muy populares telenovelas en las que trabajaron los Machado. ¿Cómo lo explicás?
-Eso es hermoso. La emoción se desprende de diferentes aspectos de la película según la generación del espectador. La gente de más de 40 tiene una conexión muy fuerte con las telenovelas: es el sonido de la casa de su infancia. Para la gente que tenía la tele prendida todo el tiempo, que era la mayoría de las personas en ese momento. Luego, hay algo de las telenovelas, y de la comedia de la película, de lo que la película se ríe, que se entiende si tenés de experiencia: que te hayas separado, que se te haya muerto alguien, que se te haya enfermado alguien, que te hayan echado del laburo. Las telenovelas son algo que nosotros tenemos muy arraigado en el fondo de la memoria. Los que no las vieron nunca no entienden el código. De ahí la diferencia del público en las distintas funciones.
-¿Cómo ha vivido tu familia este proceso y ahora el estreno?
-Se acostumbraron a que estuviera siempre con una cámara filmándolos. Pero pasó tanto tiempo que creían que no la iba a terminar nunca. Así que fue una sorpresa que la película se haya terminado y estrenado. Una sorpresa buena, porque la película es amorosa con ellos, conmigo y con la intimidad familiar. Están felices, contentos y agradecidos, vienen a todas las funciones, les encanta hablar con la gente. Para mi mamá es hermoso estar ahí, en una sala de cine llena, ser protagonista de la peli. Y ahora me escribió un director de casting, dijo que los va a tener en cuenta cuando tenga una película. Están pasando cosas lindas.
Fuente: tn.com.ar